Ministerio de Economía y Competitividad - Gobierno de España

Programas de Conversión de Deuda en Inversiones

Los programas de conversión de deuda en inversiones (PCD) consisten en la transformación de las obligaciones de pago que un país ha contraído frente a su acreedor en financiación de inversiones que favorezcan su desarrollo económico, social y de reducción de la pobreza.

Objetivos

  • Contribuir al alivio de la deuda del país beneficiario, eximiéndole de sus obligaciones de pago. El país beneficiario de un PCD únicamente debe desembolsar en moneda local un porcentaje de sus compromisos de pago (en torno a un 40 por ciento en el caso de países HIPC) para inversión en proyectos de desarrollo en su propio país. España condona toda la deuda afectada por un PCD.
  • Introducir disciplina financiera en el proceso de alivio de la deuda: el mecanismo de control incorporado en los PCD supervisa en el país de destino el buen uso de los recursos presupuestarios que España deja de percibir.
  • Promover el desarrollo del país beneficiario mediante el aumento de las inversiones puesto que los recursos de la conversión son utilizados para financiar proyectos que responden a las prioridades de desarrollo del país deudor en sectores clave para su crecimiento. Los proyectos financiados con cargo a los PCD son propuestos por el propio país beneficiario de acuerdo con su estrategia nacional de desarrollo.
  • Operar como forma de solución de contenciosos de deuda. En ocasiones la firma de un PCD ha servido como instrumento negociador con países con los que existen contenciosos al permitir anulación de deuda y posibilitar un seguimiento posterior del uso de los recursos liberados.

Marco Legal

La norma que regula la gestión de la deuda externa es la Ley 38/2006, de 7 de diciembre, reguladora de la gestión de deuda externa, que establece en su artículo 3 los principios que deben orientar su gestión. La Ley de Deuda destaca los siguientes principios:

  • Estabilidad financiera: el principio básico de la gestión de la deuda externa es el cumplimiento de las obligaciones contraídas por los países deudores. Por tanto, únicamente en caso de sobreendeudamiento podrán realizarse operaciones de alivio de deuda.
  • Cooperación al desarrollo: las actuaciones de alivio de deuda se adaptarán a las necesidades de desarrollo de los países deudores.
  • Coordinación interna: la gestión de la deuda será consistente con la política presupuestaria y con la cooperación al desarrollo, por lo que las actuaciones de condonación se incluyen en el Plan Anual de Cooperación Internacional (PACI).
  • Coordinación multilateral: Las actuaciones se enmarcarán en lo acordado en los foros multilaterales correspondientes, como el Club de París  -ver debajo- y se establece  la obligación de España de optar preferentemente por los tratamientos más generosos que ofrezca el marco multilateral.
  • Condicionalidad: las actuaciones de deuda exterior deberán estar acompañadas por políticas del país deudor tendentes a solucionar los desequilibrios que condujeron a una situación de endeudamiento que hace necesario tratamientos excepcionales. Se prestará especial atención a que los países beneficiarios de tratamientos de deuda se comprometan, de forma expresa y verificable, a reducir el nivel de pobreza, a avanzar en la democratización del país, a progresar significativamente en el respeto de los derechos humanos, a perseguir el crecimiento económico sostenible así como el bienestar y el pleno desarrollo social y humano de sus pueblos y a la conservación del medio ambiente.
  • Transparencia y control parlamentario: El Congreso debe recibir información detallada de los datos de deuda externa por países y se instituye una comparecencia anual sobre deuda externa a principios de año.



La Ley de Deuda establece, en su artículo 5, los criterios aplicables a la conversión de deuda que vienen siendo aplicados en la gestión de la misma (el marco multilateral y presupuestario, la conversión sólo en caso de sobreendeudamiento y la necesidad de que los países beneficiarios mantengan relaciones financieras regulares con España y con la comunidad internacional).

Se incluyen criterios de gran importancia desde el punto de vista de la cooperación. Dado que la conversión de deuda supone transformar una obligación de pago en proyectos de desarrollo, los aspectos de cooperación son relevantes y condicionan la gestión de los programas. Hay que tener en cuenta por tanto las siguientes dos cuestiones:

  • Principio de soberanía local: la Ley establece que los programas de conversión se dirigirán a proyectos que promuevan el desarrollo de los países beneficiarios en los sectores que éstos consideren prioritarios y que se fomentará la participación de los actores locales, primando al tejido productivo y asociativo local.
  • Participación de la sociedad civil de España y del país beneficiario: la Ley establece que en las estructuras de decisión y gestión de los recursos destinados a operaciones de conversión de deuda se propiciará la participación de la sociedad civil de España y del país beneficiario y que se seleccionarán de acuerdo a los criterios de experiencia en el país, transparencia y representatividad.

Funcionamiento

La gestión del PCD se realiza a través de un Comité Binacional formado por representantes institucionales de ambos países. Por parte del país beneficiario los miembros suelen ser representantes del Ministerio de Economía o Finanzas y/o del Ministerio de Planificación o Desarrollo. Por parte española son representantes de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa y el jefe de la Oficina Económica y Comercial de España en el país deudor. El Comité Binacional fija las prioridades de inversión, decide los proyectos a financiar, supervisa la adjudicación y realiza el seguimiento del programa.

El Comité Binacional se apoya a su vez en un Comité Técnico que es el responsable de identificar y analizar técnicamente los proyectos a financiar, valorar su impacto en la economía del país deudor y seguir la ejecución de los mismos. En el Comité Técnico participan por parte del país beneficiario los ministerios y órganos administrativos responsables de la estrategia de desarrollo del país y/o de los sectores en los que se financian proyectos. Por parte de España, son miembros de este Comité el jefe de la Oficina Económica y Comercial, la Oficina Técnica de Cooperación (OTC) en el país y una ONG española con presencia en el país receptor.  

En las secciones siguientes puede encontrar información sobre los dos tipos de programas de conversión de deuda existentes en España, que difieren en el procedimiento de condonación:

  • Conversión de Deuda en Inversiones Públicas.
  • Conversión de Deuda en Inversiones Privadas

Conversión de Deuda en Inversiones Públicas

El objetivo de estos PCD es convertir la obligación de pago que tiene el deudor frente a España en inversiones públicas en aquellos sectores considerados prioritarios por las autoridades económicas locales. En estos PCD el Estado español no recibe pago alguno a cambio de la deuda de la que es acreedor, aceptando la anulación de la misma y su transformación en inversiones en el país destinatario.

En esta conversión un porcentaje pactado de los vencimientos que tendrían que ser pagados por el deudor a España se ingresan en un fondo, según un calendario también consensuado. Dado que los depósitos son en moneda local, este fondo se denomina Fondo de Contravalor.

Con cargo a dicho fondo se financian proyectos de inversión. El Comité Binacional se encarga de supervisar que los recursos depositados en el Fondo se utilicen de manera adecuada. Los proyectos se identifican a través del ya mencionado Comité Técnico, integrado por representantes de ambos países y ONGs.

Este mecanismo implica, por tanto, una condonación por parte española que además asume el compromiso de colaborar con el deudor para que esos recursos se utilicen en proyectos de inversión. Los recursos así  liberados se destinan a la financiación de inversiones incluidas en la estrategia nacional de desarrollo del país beneficiario.

Conversión de Deuda en Inversiones Privadas

Los PCD en inversiones privadas suponen la transformación de las obligaciones  de pago que tiene el deudor en inversiones privadas. Dichas inversiones generalmente suelen acometerse por inversores españoles.

En la conversión por inversiones privadas España vende parte de su deuda con un país a un agente privado interesado en desarrollar inversiones en ese país deudor y que precisa moneda local. La venta se produce a un precio menor que el nominal (por ejemplo 50%). Posteriormente el inversor procede a revender esa deuda al deudor a un precio superior al de compra pero todavía inferior al nominal (es decir, al precio que el país hubiera tenido que pagar a España, por ejemplo el 56%), recibiendo el importe en moneda local.

El resultado, por tanto, es que España recupera un porcentaje de la deuda con el país (en el ejemplo el 50%), el país paga en moneda local y recibe una condonación (en el ejemplo del 44%) y la empresa obtiene moneda local así como un beneficio por la diferencia del precio de compra y de venta (en el ejemplo del 12% ).

Por lo tanto, a partir de este mecanismo:

  • España consigue el cobro anticipado de la deuda, aunque en la mayoría de los casos hay una condonación implícita (el precio de venta de la deuda suele ser inferior a su valor actualizado neto, el 50% en el ejemplo).
  • El país deudor liquida parte de su deuda pagando un porcentaje de la misma y además no en la divisa original sino en moneda local.
  • El inversor obtiene un margen que depende de la diferencia entre el precio de compra que paga y el precio de recompra que recibe (en el ejemplo, el 12%). Además, recibe la cantidad en moneda local que destinará a financiar los gastos de su inversión en el país deudor.

Normalmente, la deuda utilizada en los programas de conversión en inversiones privadas  es deuda comercial (es decir, asegurada por CESCE).

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