Mercado Interior de Servicios

El mercado interior de la Unión Europea (UE) comporta un auténtico mercado único en el que circulan libremente los bienes, los servicios, el capital y las personas, y dentro del cual los ciudadanos europeos pueden vivir, trabajar, estudiar o hacer negocios con libertad.

Dentro de estas cuatro libertades sobre las que se asienta el mercado interior, la libertad para el libre acceso y el libre ejercicio en la prestación de servicios juega un papel crucial, en tanto se trata de un sector que supone el 70% del PIB y del empleo de la UE. Es por ello, que la Comisión Europea y los Estados Miembros han venido dedicando crecientes esfuerzos en la mejora y perfeccionamiento del mercado interior de servicios.

A pesar que de la libre prestación circulación de servicios se recoge ya de forma expresa en los Tratados originarios de la UE, los desarrollos legislativos mediante derecho derivado han ido robusteciendo dicha libertad. Es en esta línea en la que destaca como hito la Directiva 2006/123/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006, relativa a los servicios en el mercado interior (Directiva de Servicios), sobre la que se ha vertebrado la acción comunitaria para la prevención y eliminación de trabas injustificadas o desproporcionadas. Se dota así a la UE de una herramienta fundamental para la consecución de un mercado interior de servicios más eficiente e integrado, que permita un crecimiento del PIB y del empleo sostenido, sobre el que se pueda asentar la garantía del bienestar ciudadano.

A pesar de que el ejercicio de transposición de la Directiva de Servicios finalizó formalmente el 28 de diciembre de 2009, el cambio de cultura regulatoria que esta ha supuesto requiere de un esfuerzo continuado por parte de las administraciones nacionales y comunitarias de cara a garantizar que las normas vigentes y futuras se adaptan correctamente al nuevo marco. Es por ello, que en estos años se han articulado numerosas iniciativas, tanto en forma de análisis y estudios como de nuevas propuestas normativas, que buscan mejorar de forma continuada el mercado interior de servicios.

Desde enero de 2017, la UE se encuentra inmersa en una ambiciosa agenda de profundización del mercado interior que, tomando como base la Directiva de Servicios, integra numerosas medidas que abarcan desde el comercio on-line hasta la prestación de servicios en actividades complejas como son las nuevas economías colaborativas. En esta línea, España ha venido jugando un papel activo y colaborando con un enfoque ambicioso, en el que se ha buscado reforzar la acción comunitaria con medidas dentro del ámbito nacional, todo ello en aras de profundizar en los principios de buena regulación económica, mediante el refuerzo de la consistencia en el análisis, de la transparencia de las administraciones y del rol que juegan operadores económicos y consumidores, como protagonistas últimos del avance del mercado interior.