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Iñigo Fernández de Mesa

Iñigo Fernández de Mesa

15 de enero de 2015

El IPC cierra 2014 en el -1% por la energía y los alimentos frescos

  • Los bienes industriales y los servicios, en especial turismo y hostelería, elevan una décima la inflación subyacente
  • El diferencial con la zona euro se amplía una décima, hasta los 0,9 puntos favorables a España, lo que mejora la competitividad

El Índice de Precios al Consumo (IPC) disminuyó un 1% en diciembre en tasa interanual, según cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta caída es inferior en una décima a la adelantada a finales de ese mes. La reducción es, por tanto, de seis décimas respecto a la de noviembre, evolución que se explica por los componentes más volátiles del IPC, especialmente los productos energéticos. En relación con el mes anterior, el IPC general disminuyó en diciembre un 0,6%, frente al aumento del 0,1% registrado en el mismo mes de 2013. Tras este resultado, la tasa media anual del IPC de 2014 se sitúa en -0,15%, frente al avance del 1,4% de 2013.

Los precios de los productos energéticos registraron en diciembre una tasa interanual del -8,5%, descenso superior en más de cinco puntos al del mes anterior (-3,2%). Esta mayor caída se debe, exclusivamente, a la partida de combustibles y carburantes, que intensifica en 7,3 puntos el ritmo de caída interanual, hasta el 11,8%, en línea con el acusado descenso de los precios del petróleo. Por el contrario, la tasa anual de la tarifa eléctrica aumenta medio punto, hasta el 0,8%, tras una subida intermensual del 0,5%.

La tasa de variación interanual de los precios de los alimentos no elaborados se ha reducido 1,6 puntos en diciembre, hasta el -0,4%. Esta moderación responde a la intensa caída de legumbres y hortalizas frescas (derivada de un efecto base) y a otras partidas como crustáceos y moluscos, así como a algunas carnes entre las que cabe mencionar el vacuno y el porcino.

La inflación subyacente (excluye los elementos más volátiles del IPC, alimentación fresca y energía) aumentó en diciembre una décima, hasta anularse. Esta aceleración se explica por los BINES (bienes industriales no energéticos) y los servicios, que incrementaron su tasa anual en una décima, hasta el -0,2% y el 0,3%, respectivamente. La alimentación elaborada permaneció en el -0,2%.

Dentro del grupo de servicios, el moderado aumento de la inflación respondió a la rúbrica de turismo y hostelería, cuya tasa anual pasa del 0,8% en noviembre al 1% en diciembre. Esta aceleración se explica, a su vez, por la evolución alcista de la partida de viajes organizados, que aumenta un 4,2%, 1,2 puntos más que en el mes previo, y por el transporte público interurbano, que duplica su tasa anual, hasta el 1,4%.

Los precios de los BINES incrementaron en diciembre su tasa anual una décima, hasta el -0,2%, tras mantenerse en el -0,3% durante tres meses consecutivos. Esta ligera aceleración responde al encarecimiento de los automóviles y, en menor medida, a los medicamentos y material terapéutico. La alimentación elaborada, incluidos bebidas y tabaco, registra una tasa anual en diciembre del -0,2%, igual que la de los cuatro meses anteriores, estabilidad que se explica por la aceleración en partidas como el aceite, agua mineral y refrescos y zumos, que compensa la moderación en la leche y productos lácteos y azúcar. Las tasas anuales del resto de partidas de este grupo muestran cierto tono de estabilidad.

En términos intermensuales, el IPC disminuyó un 0,6% en diciembre, frente al aumento del 0,1% del mismo mes de 2013. Este descenso se explica por el abaratamiento de los productos energéticos, de la alimentación elaborada y no elaborada y de los BINES, especialmente del vestido y calzado, parcialmente compensados por el encarecimiento de los precios de los servicios, sobre todo de turismo y hostelería y de transporte público interurbano. Los precios de la alimentación no elaborada se redujeron un 0,3% respecto al mes de noviembre, debido a los descensos de las frutas frescas y de la carne de porcino. Los precios de la alimentación elaborada disminuyeron ligeramente, un 0,1%, por el abaratamiento del azúcar y de bebidas alcohólicas, compensado por el encarecimiento de aceites y grasas.

Los productos energéticos registraron en diciembre una caída intermensual del 4,8%, como resultado de un descenso del 6,8% en combustibles y carburantes, parcialmente compensados por la subida del 0,5% de la tarifa eléctrica. Los precios de los BINES disminuyeron un 0,5% respecto al mes precedente, como consecuencia de la caída de carácter estacional del vestido y calzado (-2%). Por su parte, el precio de los automóviles aumentó un 0,3% intermensual.

Los precios de los servicios aumentaron un 0,3% en diciembre respecto al mes previo, subida que se explica, principalmente, por la partida de turismo y hostelería (1%) y por el transporte público interurbano (1%). Dentro del turismo y hostelería destaca, a su vez, el repunte de los precios de los viajes organizados (9%).

De las 17 comunidades autónomas, cuatro registraron en diciembre tasas de inflación superiores a la media nacional: Cataluña y País Vasco (-0,7% ambas), Islas Baleares (-0,8%) y La Rioja (-0,9%). Galicia presentaba la misma tasa que la media nacional (-1%) y el resto de comunidades tasas inferiores a la media. La menor correspondió a Castilla-La Mancha, con un -1,5%. La tasa anual del IPC a impuestos constantes se situó en diciembre en el -1%, al igual que la del IPC general, seis décimas inferior a la del mes previo.

El INE ha publicado también el IPC armonizado (IPCA) correspondiente al mes de diciembre, cuya tasa anual se sitúa en el -1,1%, frente al -0,5% del mes anterior. Si se compara esta tasa con la estimada por Eurostat para el conjunto de la zona euro en diciembre (-0,2%), el diferencial de inflación favorable a España se amplía una décima y se sitúa en -0,9 puntos porcentuales.

En resumen, la tasa de variación anual del IPC ha disminuido en diciembre debido a la evolución de los precios de los productos energéticos y de los alimentos no elaborados, mientras que la inflación subyacente ha aumentado una décima, hasta cero. Se mantienen por tanto las mejoras de poder adquisitivo de las rentas en un contexto de moderación salarial, lo que unido a la rebaja de impuestos y la creación de empleo darán un mayor impulso al consumo y al crecimiento de la economía. El diferencial de inflación sigue siendo favorable a España frente a la zona euro, lo que está permitiendo obtener ganancias de competitividad e impulsar nuestras exportaciones.

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