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Fernando Jiménez Latorre, secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa

Fernando Jiménez Latorre, secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa

27 de febrero de 2014

La economía española cierra 2013 con un crecimiento del 0,2%, una décima superior al trimestre previo

  • El consumo de los hogares mantiene un ritmo del 0,5% y registra tasas positivas por tercer trimestre consecutivo
  • La inversión en bienes de equipo registra cuatro trimestres en positivo y alcanza el 2,2% en media anual
  •  El empleo en términos de contabilidad nacional aumenta el 0,1%, lo que no ocurría desde el primer trimestre de 2008

La economía española registró en el cuarto trimestre de 2013 un avance intertrimestral del 0,2%, una décima superior al del tercer trimestre. En términos interanuales el PIB disminuyó un 0,2%, casi un punto menos que en el trimestre anterior. El conjunto del año se cerró con un retroceso medio anual del 1,2%, una décima inferior a lo previsto por el Gobierno y cuatro décimas menor que el registrado en 2012. El crecimiento del consumo, de la inversión en bienes de equipo y el aumento del empleo, impulsan la nueva etapa de recuperación de la economía.

La demanda externa neta continuó su evolución positiva, si bien recortó en seis décimas su aportación al crecimiento interanual del producto, hasta situarse en 0,4 puntos porcentuales. Por el contrario, la demanda nacional presentó un comportamiento menos contractivo, restando 0,6 puntos al crecimiento, un punto y medio menos que en el trimestre anterior.

La menor aportación de la demanda externa neta al crecimiento interanual del PIB fue debida a una aceleración de las importaciones, muy superior a la de las exportaciones. Así, las importaciones se incrementaron un 2,7%, 2,1 puntos más que en el tercer trimestre, mientras que las exportaciones avanzaron un 3,7%, dos décimas más que en el periodo julio-septiembre.

En términos intertrimestrales, las exportaciones se aceleraron dos décimas en el cuarto trimestre, hasta el 0,8%, debido al mayor dinamismo de las exportaciones de servicios (2,3% frente al 0,3% del tercer trimestre) y, en particular, de los servicios no turísticos, pues el gasto de los no residentes en España se redujo el 1,5% después de dos trimestres de avances consecutivos (3,5% en el tercero). Por su parte, las exportaciones de bienes se desaceleraron seis décimas, hasta anotar una tasa intertrimestral del 0,2%. Las importaciones descendieron un 0,6% respecto al trimestre precedente, después de crecer el 2,1% en el tercer trimestre, caída atribuible a las importaciones de bienes (-1,2% frente al 4,2% del trimestre anterior). Las de servicios crecieron un 2,1%, tras la caída del 5,5% del tercer trimestre, debido al incremento de los servicios no turísticos, mientras que el gasto de los residentes en el resto de mundo disminuyó un 0,2%, frente al aumento del 6,5% del trimestre previo.

En un análisis más detallado de la evolución de la demanda nacional, el gasto en consumo final de los hogares mantuvo estabilizado su ritmo de crecimiento intertrimestral en el 0,5% de octubre a diciembre. Por su parte, el gasto en consumo final de las Administraciones Públicas se redujo un 3,9%, tras aumentar el 0,6% en el trimestre anterior. La formación bruta de capital fijo anotó un incremento intertrimestral del 0,7%, igual al del trimestre previo. Esta estabilización fue debida a una moderación en la caída de la inversión en el sector de construcción, que pasó del -0,9% en el tercer trimestre al -0,1% en el cuarto y compensó el menor dinamismo de la inversión en equipo (1,7% frente al 2,4% del tercer trimestre) y de los activos fijos inmateriales (1,5% frente al 4,6% del trimestre anterior).

Desde la perspectiva de la oferta, el VAB del sector servicios, el de mayor peso en el PIB, volvió a crecer por tercer trimestre consecutivo, 0,4% intertrimestral, tasa idéntica a la del periodo julio-septiembre. El VAB de la industria anotó una variación nula, frente al incremento del 0,6% del tercer trimestre, y la construcción moderó casi un punto su ritmo de descenso intertrimestral, hasta el -0,4%. La agricultura, por su parte, anotó una tasa positiva del 3,3%, 4,6 puntos superior a la del trimestre precedente.

El ritmo interanual de destrucción de empleo, en términos de puestos de trabajo equivalente a tiempo completo, se redujo más de la mitad en el cuarto trimestre, hasta el 1,6%. En términos intertrimestrales el empleo registró una tasa positiva del 0,1%. Como consecuencia de la evolución del PIB y del empleo, la productividad por ocupado se desaceleró siete décimas, hasta el 1,5%. Por su parte, la remuneración por asalariado se aceleró más de dos puntos, hasta el 2,7%, de modo que los costes laborales unitarios se incrementaron un 1,2% (-1,6% en el trimestre anterior).

Respecto a las variables nominales, el deflactor del PIB se desaceleró dos décimas en el cuarto trimestre, hasta el 0,2% interanual, debido a la evolución del deflactor del consumo privado, que creció el 0,3%, un punto menos que en el trimestre precedente, así como a la mayor caída del deflactor de las exportaciones (-2,2% frente al -1,4% anterior). El deflactor del gasto en consumo de las AAPP pasó de crecer un 0,4% en el tercer trimestre al 3,5% en el cuarto y el de las importaciones descendió el 1,8%, una décima menos que en el tercer trimestre.

La economía española presentó en el cuarto trimestre de 2013 una capacidad de financiación exterior de 7.815 millones de euros, superior en 1.339 millones de euros a la de un año antes. En términos del PIB, ello supone una capacidad de financiación próxima al 3%, superior a la del cuarto trimestre de 2012 (2,5%).

La media anual de crecimiento de la actividad en 2013 arrojó una tasa del -1,2%, una décima superior a las previsiones oficiales. La aportación de la demanda nacional  fue  1,4 puntos menos negativa (hasta -2,7 puntos) y la de la demanda externa fue de 1,5 puntos. El proceso de corrección de desequilibrios continuó con gran fuerza, de modo que la economía española pasó de registrar una necesidad de financiación superior a medio punto de PIB en 2012, a una capacidad de financiación del 1,5% del PIB. Esta mejora se produjo en paralelo a una trayectoria de moderación de los costes salariales y de los precios.

En definitiva, la contabilidad nacional de los dos últimos trimestres del año confirma el inicio la recuperación de la actividad económica. La inversión en bienes de equipo lleva cuatro trimestres con tasas  intertrimestrales positivas, hasta alcanzar un crecimiento del 2,2% en media anual. El consumo privado, por su parte, lleva tres trimestres consecutivos con tasas de crecimiento positivas. Estos datos positivos también están llegando al empleo. El último trimestre del año fue el primero desde el comienzo de la crisis en el que el empleo creció tanto en términos de EPA como de contabilidad nacional y afiliaciones a la Seguridad Social, en datos desestacionalizados en los tres casos. Los principales indicadores adelantados y la composición de la demanda apuntan a un refuerzo de estas tendencias y a la recuperación de la producción y el empleo durante 2014.

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