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21 de marzo de 2016

La inversión extranjera productiva crece un 11% y supera los 21.700 millones

  • La inversión productiva neta aumenta un 7,9% por la llegada de inversión a pesar del incremento de la desinversión (+21%)
  • El 65,4% de la inversión es de ‘nueva producción’ o ‘greenfield’ y el 34,6% restante se destinó a adquirir empresas en funcionamiento

La inversión extranjera productiva, que excluye las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros -ETVE-, alcanzó en 2015 los 21.724 millones de euros, un 11% más que en 2014 (19.580 millones), de acuerdo con los datos del Registro de Inversiones Exteriores del Ministerio de Economía y Competitividad. Este dato es el quinto mejor desde el año 2000 y apunta a la consolidación del cambio de tendencia iniciado en 2013 hacia la recuperación de la inversión productiva extranjera.

En términos netos (inversión bruta menos desinversión), el aumento de la inversión productiva fue del 7,9%, y alcanzó los 16.184 millones de euros (15.000 millones en 2014). La desinversión productiva alcanzó los 5.541 millones de euros, un 21% superior a la registrada en 2014 (4.580 millones de euros). El incremento de la desinversión se explica en buena medida por tres operaciones puntuales que tuvieron lugar a lo largo del año. Descontando dichas operaciones, la desinversión productiva se habría reducido en un 34% con respecto al año 2014, de manera que no se trata de un proceso generalizado de desinversión.

La buena marcha de la inversión productiva prácticamente compensó la caída en el apartado ETVE (971 millones en 2015 frente a 1.126 millones en 2014, descenso del 13,7%), si bien esta última inversión no es representativa a efectos de crecimiento y empleo. De esta forma, la inversión extranjera bruta total en participaciones de capital en empresas residentes en España en 2015, incluyendo ETVE, sumó 22.695 millones de euros (+9,6% interanual), frente a los 20.705 millones de 2014.

En un desglose por tipologías de inversión, la inversión extranjera productiva total (excluye las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros -ETVE-) representó un 95,7% de la inversión bruta total y se concentró prácticamente en su totalidad en sociedades residentes no cotizadas en mercado bursátil.

En este período, excluyendo ETVE, la inversión se concentró en un 65,4% en la llamada nueva producción o ‘Greenfield’ (14.212 millones de euros), esto es, en ampliaciones de capital y, en menor medida, nuevas constituciones. Las adquisiciones de sociedades ya existentes recibieron el 34,6% restante de la inversión (7.512 millones de euros, incremento del 113,2%).

Distribución geográfica

Desde el punto de vista geográfico, y considerando los países de origen último -lugar de donde procede la inversión, excluyendo países de tránsito fiscal-, los mayores inversores en nuestro país fueron Luxemburgo (16,5%, 3.584 millones de euros), España1 (15,1%, 3.273 millones de euros), Holanda (12,8%, 2.777 millones de euros), Francia (9,9%, 2.140 millones de euros), Estados Unidos (7,3%, 1.581 millones de euros) y Reino Unido (6,0%, 1.311 millones de euros). Estos seis países concentraron el 67,5% del capital invertido en España en 2014.

Los países de la OCDE continuaron liderando ampliamente el ranking de la inversión recibida en 2015, con un 84,9% del total, 18.442 millones de euros y un incremento interanual del 17,6%. Teniendo en cuenta solo la inversión de los países UE-28, la inversión fue de 14.947 millones, el 68,8% del total, con un aumento del 62%. En cuanto a los países UE-15, invirtieron 14.831 millones, el 68,3% del total, con un incremento del 61,6%. En cambio, la inversión procedente de Latinoamérica descendió un 46,9% interanual, hasta los 1.673 millones de euros, el 7,7% del total. Este retroceso se explica fundamentalmente por la disminución de la inversión procedente de Venezuela, que pasó de 1.113 millones de euros en 2014 a 21 millones de euros en 2015. Otros países de América Latina también redujeron su inversión en España. Es el caso de México, Uruguay o Brasil, cuyas inversiones en España disminuyen un 19,6%, un 14,2% y un 67,60% respectivamente.

Por Comunidades Autónomas, cabe señalar que la inversión extranjera recibida presenta un alto grado de concentración derivada del efecto sede, esto es, inversiones que se consignan en la CCAA donde las empresas tienen su sede social, principalmente Madrid y Cataluña. Estas regiones fueron receptoras del 46,5% y 22% del total, 10.093 y 4.783 millones de euros respectivamente, con un descenso del 1,2% en Madrid y un aumento del 57,8% en el caso de Cataluña. Asimismo, es destacable el importante aumento que se anotaron Andalucía (565 millones de euros, 2,6% del total e incremento interanual del 99,4%) y Región de Murcia (2,4% del total, con 518 millones de euros en 2015 frente a 44 millones en 2014).

Distribución sectorial

La inversión extranjera en 2015 se concentró principalmente en seis sectores: construcción (4.706 millones de euros y aumento interanual del 167,01%), industria manufacturera (3.384 millones de euros y aumento interanual del 58,02%), actividades inmobiliarias (2.992 millones de euros y descenso interanual del 0,55%), comercio mayor y menor (2.386 millones de euros y descenso interanual del 34,09%) actividades financieras y seguros (2.326 millones de euros y descenso interanual del 13,86%) y suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (2.195 millones de euros y aumento interanual del 116,60%). En total, estos seis sectores recibieron el 82,8% del total de la inversión bruta.

Una desagregación mayor del destino sectorial de los flujos de entrada en función de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas revela los siguientes datos: en el sector de la construcción destaca fundamentalmente la construcción de edificios residenciales con 3.019 millones de euros.

En el apartado de industria manufacturera destaca la inversión en preparación de leche y otros productos lácteos (500 millones de euros), elaboración de vinos (458 millones de euros) y fabricación de otros productos de plástico (426 millones de euros).

Dentro del apartado de actividades inmobiliarias, la inversión se reparte prácticamente entre, por un lado, compraventa y por otro, alquiler, de bienes inmobiliarios por cuenta propia con 1.479 millones de euros y 1.295 millones de euros respectivamente.

En el sector de comercio mayor y menor, destacan el comercio al por mayor de otra maquinaria y equipo, con 495 millones de euros y el comercio al por menor en establecimientos no especializados, con predominio en productos alimenticios, bebidas y tabaco, con 477 millones de euros.

Dentro del apartado de actividades financieras y seguros, la inversión se dirigió fundamentalmente a actividades de intermediación en operaciones con valores y otros activos (1.577 millones de euros). Por último, en el apartado de suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, destaca la inversión en distribución por tubería de combustibles gaseosos con 1.286 millones de euros.

Evolución de la inversión

A lo largo del 2015 se produjo una aceleración de la inversión productiva trimestre a trimestre con la excepción del último trimestre del año en el que la inversión productiva se reduce. Los resultados son los siguientes: 2.579 millones de euros en el primer trimestre del año, 6.719 en el segundo, 7.068 en el tercer trimestre y 5.358 en el cuarto y último trimestre del año. Con estos datos se observa que la inversión extranjera productiva se duplica en el cuarto trimestre del año en comparación con el primero.

Desde la perspectiva semestral, la inversión productiva se acelera en términos intersemestrales, con un aumento desde 9.298 millones de euros en el primer semestre hasta 12.426 millones en el segundo, lo que supone una tasa de crecimiento del 33,6%. También se produce un retroceso de la desinversión productiva del 49,7% en el segundo semestre, lo que se refleja en un aumento sustancial de la inversión productiva neta del 88,4%.

1 Los datos reflejan que España es el segundo país de origen último de inversión. Este hecho se explica porque la inversión técnicamente procede del extranjero, pero el titular último es residente en España. Es lo que se denomina inversión “de ida y vuelta” o “round-trip investment”. En lo que respecta al importe, prácticamente el total de la inversión corresponde a una sola operación.

 

 

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